¡Quiero mi chupete!

Antes de llegar a las soluciones, lo primero que deberíamos preguntarnos es para qué sirve realmente un chupete. Después, si su uso tiene beneficios o desventajas. Y por último, cuál sería el momento en el que realmente los niños no necesitan utilizarlo.

Los bebés al nacer presentan varios tipos de reflejos y uno de ellos, sería el reflejo de succión, que les sirva para amamantar. Gracias a este reflejo el bebé pueden succionar y tragar la leche, y de esta manera calmar su hambre. Pero, además este reflejo cumple otra función, que es la de calmar y tranquilizar al bebé. Así que cuando un bebé se chupa el dedo, el chupete o cualquier otro objeto no relacionado con la alimentación, lo que busca es relajarse.

El uso de chupete tiene realmente beneficios para los bebés y el más importante de todos es el efecto tranquilizador que posee. De esta manera, cuando un bebé tiene molestias, dolores o está cansado, el chupete les ayuda a tranquilizarse. Otro de los beneficios que actualmente se está demostrando, es que el uso del chupete puede reducir y prevenir el Síndrome de Muerte Súbita. En este punto, los especialistas recomiendan colocar el chupete al bebé una hora después de acostarlo, siempre y cuando se haya establecido la lactancia y no insistir si lo rechaza.

No obstante, no podemos olvidarnos que el uso prolongado del chupete (más allá de los 24 meses) puede traer consigo problemas bucodentales, como son las deformaciones, la mordida invertida o mantener la boca permanentemente abierta, entre otros. En algunos casos, estos problemas se solucionan con la supresión del uso del chupete, pero en otros casos, es necesario la intervención de un especialista.

En general, los pediatras recomiendan no iniciar el uso del chupete antes de los 15 días de vida, restringirlo a partir de los 8 meses y suprimirlo antes de los 24 meses de edad.


Consejos para el uso correcto del chupete

  • Tamaño adecuado a la boca del bebé.
  • No mojarlo en azúcar, zumo o miel.
  • No utilizarlo para retrasar una comida.
  • Suprimir su uso antes de los 24 meses de edad.

Consejos para retirar el chupete

  • Intentar no tenerlo a la vista ni ofrecerlo.
  • Ir quitándolo poco a poco, primero por el día.
  • Si lo pide, dáselo. No se debería negar su uso si lo pide.
  • Anticiparnos a los momentos en que más lo pide; darle un muñeco, acariciarles…
  • Explicarle en todo momento porque no debería usarlo.
  • Trabajar la autonomía del niño; cambiar el biberón por un vaso al año, enseñarles a vestirse solos, etc.
  • En momentos de cambios (nuevo hermano, mudanza, separación…) posponer el momento.

imágenes via Canva.com

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